El supuesto que orienta la propuesta es que no se trata de aquellos con dificultades de aprendizaje, sino de quienes no han tenido las oportunidades de aprendizaje, por lo que sus habilidades iniciales devienen en dificultades.
La propuesta implica la atención de los niños y niñas al menos dos veces a la semana durante aproximadamente 20 minutos.
En base a un diagnóstico inicial (escritura de palabras) los
niños son asignados a uno de tres niveles.
Para cada nivel se cuenta con una serie de materiales y los
niños y las niñas son atendidos en forma individual o en parejas y el avance en su nivel de conocimiento se monitorea todos los meses.